Es el tercer cáncer más común entre los hombres y mujeres de Estados Unidos, pero algunas personas se sienten demasiado avergonzadas como para hablar de él. El cáncer del colon y el recto provoca la muerte a 56,000 personas al año. No obstante, según los Centers for Disease Control son pocos los adultos que se hacen exámenes de detección. La American Cancer Society recomienda que todos los adultos de más de 50 años se hagan exámenes de detección periódicos.
La prueba de sangre fecal oculta ayuda a los médicos a detectar la presencia de sangre en el excremento. Usted se lleva el equipo a casa, toma muestras fecales y entrega la prueba en el consultorio del médico o un laboratorio para su análisis. Los adultos de 50 años o más deben hacerse esta prueba una vez al año.
También se recomienda que los adultos se hagan una sigmoidoscopia flexible y un examen rectal digital cada cinco años. El doctor recurre al sigmoidoscopio de fibra óptica, que es un tubo iluminado y flexible, para ver el interior del recto y el colon descendente. El examen digital consiste en que el médico palpe el recto en busca de anormalidades y evalúen las heces para detectar sangre oculta.
La colonoscopia es similar a la sigmoidoscopia, pero en ésta se revisa el colon completo. Estos exámenes permiten detectar pólipos cancerosos o tumores en crecimiento activo dentro del colon. Por lo común, la colonoscopia se lleva a cabo en el departamento para pacientes ambulatorios del hospital. Quizás el médico ordene también un enema de bario, es decir, el uso de un medio de contraste (bario) para hacer radiografías de los intestinos.
Cuando es detectado en su fase inicial y se trata a tiempo, el cáncer colorrectal tiene un índice re supervivencia relativa de 91% en los cinco años siguientes. El consumo de más frutas, verduras y cereales integrales y menos grasas ayuda a prevenir esta enfermedad.
Los signos de advertencia que deben comunicársele al médico son:
· Cualquier cambio en los hábitos de defecación
· Diarrea o estreñimiento
· Presencia de sangre en las heces (sea de color rojo intenso o muy oscura)
· Bolos fecales más angostos de lo normal
· Malestar general en el estómago (hinchazón, sensación de estar lleno y/o dolor intenso)
· Cólicos frecuentes
· Sensación de que el intestino no se vacía por completo
· Pérdida de peso sin razón aparente
· Fatiga constante
El Dr. David Hyams, Director de oncología quirúrgica de Comprehensive Cancer Centers of the Desert, afirma que la atención oportuna de los signos de advertencia de cáncer colorrectal puede significar una gran diferencia en el tratamiento. "Los nuevos métodos de manejo del cáncer del colon y el recto disminuyen las probabilidades de requerir una colostomía," manifiesta el Dr. Hyams.
Otro aspecto importante que complementa la detección de nuevos cánceres colorrectales es la necesidad de dar seguimiento a los pacientes para evitar la posibilidad de una recaída. El Dr. Hyams insiste en que, "en estos días muchos pacientes con cáncer del colon y el recto pueden evitar que la enfermedad vuelva a presentarse. Nuestro arsenal de nuevas herramientas quirúrgicas e intervenciones médicas sigue aumentando."
Si desea mayor información sobre los exámenes de detección del cáncer colorrectal, llame al (760) 323-6498. Si desea más datos sobre el manejo del cáncer colorrectal ya diagnosticado, comuníquese con Comprehensive Cancer Centers of the Desert, en Desert Regional Medical Center, marcando (760) 416-4873.